Presentación de la Temporada 2022-2023 - Centro Dramático Nacional

Presentación de la Temporada 2022-2023

Discurso de presentación de Alfredo Sanzol, director del Centro Dramático Nacional

Bienvenidas y bienvenidos a la presentación de la temporada 2022-2023 del Centro Dramático Nacional.

Se entiende por resistencia la acción con la que algo o alguien resiste o tiene la capacidad de resistirse, es decir, de mantenerse firme o en oposición.

Cualquier acción dirigida a producir un cambio se encuentra con una fuerza que se le opone. Cualquier acción nada más nacer aprende a resistir. Cualquier cambio, para conseguir una acción plena, necesita apoyarse en la resistencia a las fuerzas que lo impiden. Y esas fuerzas, muchas veces pretenden llevarnos a la nada.

Elías Canetti propone en una conferencia dada en Múnich en 1976 una ley para las y los escritores: “No arrojarás a la nada a nadie que se complazca en ella. Sólo buscarás la nada para encontrar el camino que te permita eludirla, y mostrarás ese camino a todo el mundo. Perseverarás en la tristeza, no menos que en la desesperación, para aprender cómo sacar de ahí a otras personas, pero no por desprecio a la felicidad, bien sumo que todas las criaturas merecen, aunque se desfiguren y destrocen unas a otras.”

Ese acto creativo de resistencia contra la nada es el protagonista de la temporada 22-23 del Dramático. Cuando sentimos que “la nada” nos rodea y que el caos se apodera de nuestra sociedad, es misión de las personas que hacemos ficción adentrarnos en esa nada y en ese caos con el objetivo de evitarlos. Nuestra resistencia se hace por medio de la inmersión en emociones y sentimientos que nos dan miedo, sin despreciar nada, y siempre con la tarea de resistir para encontrar la felicidad. En muy pocos años estamos sufriendo hechos traumáticos que pueden llegar a bloquear la creatividad de una sociedad entera. Resistir a la violencia desde la ficción es esencial para poder cambiar la realidad y de eso se ocupan obras como Farm Fatale, Los Pálidos, Fundamentalmente fantasías para la resistencia, Obra infinita, Algunos días o Falsestuff.

Dice el filósofo Pascal Chabot que la cultura es sobre todo formación de uno mismo por uno mismo, a través de la expresión de las y los creadores. Sin embargo, eso es precisamente lo que más falta en el mundo contemporáneo: una plaza para el individuo, para sus convicciones, sus juicios, sus deseos, sus aspiraciones. El mundo de las ultrafuerzas y de los discursos dominantes es un mundo de bloques, de comunidades donde manda la presión de lo homogéneo. Los comportamientos son con frecuencia gregarios, las percepciones programadas, los deseos miméticos. Contra esa inercia de construcción de mundos uniformes resisten obras como Madre de azúcar, La cabeza del dragón, Lectura fácil, Los columpios o Paraíso Perdido.

 Para poder desarrollarnos como seres libres y dignos hemos construido la institución de la democracia. En ella ponemos nuestras esperanzas para lograr leyes que nos protejan. Sin embargo, vemos cómo en demasiadas ocasiones las leyes nos fallan y sufrimos desprotección. 400 días sin luz, Breve historia del ferrocarril español, Entre chien et loup, El peso de un cuerpoEl Proceso u Oasis de la impunidad se adentran en historias en las que el funcionamiento del Estado convierte al individuo en víctima. Son obras que resisten contra las fuerzas de la corrupción, la burocratización y de la deshumanización.

Pieces of a woman, Sovrimpressioni, Yerma, Harakiri, Karaoke Elusia o Querencia se preguntan por el sentido de querer vivir. Desde la decadencia o desde la juventud, desde el deseo de dar vida o desde el deseo de quitárnosla,  la vida en sí misma aparece como centro de la pregunta. El impulso de supervivencia es el inicio de toda resistencia a aquello que se opone a ese impulso. ¿Qué tipo de sociedad estamos creando si apaga el deseo de vivir o culpabiliza el deseo de dar vida, si se lanza contra las personas frágiles y vulnerables y enaltece un individualismo competitivo y consumista?

Dentro de muchas de estas obras hay una protagonista femenina objeto de la violencia: Madre de azúcar, La cabeza del dragón, 400 días sin luz, Lectura fácil, Entre chien et loup, Pieces of a woman, Yerma, Fundamentalmente Fantasías para la resistencia, Querencia, Algunos días o Harakiri. Este dato es una muestra de la necesidad que tiene la sociedad de visibilizar la realidad dolorosa de la violencia contra las mujeres que sólo un fanatismo ciego es capaz de negar.

Regresamos también con Acción Dramática, nuestro programa de actividades transversales diseñado tanto para nuestro público como profesionales del Dramático. Proyectos que nos acompañan a lo largo de toda la temporada, como los Nuevos Dramáticos, el Club de Lectura, el Taller de iniciación a la escritura teatral o nuestras  Residencias Dramáticas, conviven con Cartas Blancas, Encuentros con los equipos artísticos, visitas guiadas, funciones inclusivas, Dramawalker, +Dramas (que abordarán el concepto de refugio), jornadas de puertas abiertas, Cinedrama, clases magistrales o talleres profesionales.

Albergaremos además el Salón del Libro Teatral, las Jornadas de Dramaturgia para la Infancia y la Juventud, las Jornadas de Plástica Teatral y volveremos a abrir nuestra base de datos Profesionales del Dramático para que se incorporen aquellas compañeras y compañeros del sector que así lo deseen.

Quisiera también destacar dos iniciativas que vieron la luz en la temporada que termina, y que volveremos a llevar a cabo: el encuentro internacional de profesionales de la gestión cultural Dramático Weekend Pro; y los talleres de conciliación, que permitirán que muchas madres y padres puedan volver al teatro y compartir la experiencia con sus hijas e hijos.

Seguimos con nuestras publicaciones: la Nueva colección; la revista Dramática, que esta temporada nos hablará de la dramaturgia para la infancia y la juventud y de la plástica escénica (en colaboración con la Cuatrienal de escenografía de Praga); y Descubriendo la escena.

Además de todas las instituciones con las que hemos desarrollado complicidades en los últimos tiempos, y a las que tanto agradecemos su apoyo, nos alegra anunciar nuevas líneas de colaboración con Cruz Roja, Accem, CEAR para facilitar que familias refugiadas puedan venir al teatro.

Con Valdemoro y Alcalá-Meco, invitando a personas reclusas a que asistan a ensayos generales de algunas de nuestras funciones y visitando las personas integrantes de nuestros equipos artísticos las prisiones.

Con el programa piloto ACERCA, plataforma para alcanzar la inclusión para nuestro público. Y con el Alto Comisionado para la Pobreza Infantil.

Se ha formado además un grupo de diálogo abierto, por iniciativa de nuestras compañeras y compañeros del Dramático, que empezará a revisar la sostenibilidad en nuestras sedes.

Alfredo Sanzol, director del Centro Dramático Nacional